“Aleister Crowley, el otro monstruo del Lago Ness” es un breve documental sobre “el hombre más perverso del mundo” y su época en Boleskine House (su casa a orillas del Lago Ness), a principios del siglo pasado.
La fascinación por la magia de Crowley se explora en este documental realizado por la BBC de Escocia en agosto del año 2000. Escrito por Grant Garry S., cuenta con las contribuciones de Kenneth Anger, Colin Wilson, John Bonner (OTO del Reino Unido) y Malcolm Dent (cuidador de Boleskine House cuando ésta era propiedad de Jimmy Page, él vivió más de 20 años ahí con su familia), además de breves recreaciones de la Misa Gnóstica. Por otro lado, propone una extraña teoría sobre el origen de Nessie.
El documental es narrado por el actor Robert Powell.
Vimalananda era un músico experimentado, tanto vocal como instrumental, y muchas mañanas me pasaba horas sentado en silencio oyéndole ensayar, acompañándole de vez en cuando con la tanpura. Una o dos veces por semana, le acompañaba Narayanrao Indurkar, un reputado tocador de tabla. Fue de resultas de una de esas sesiones que, después de que se hubo marchado Narayanrao, me inició en la música como una sadhana.
-¿Qué es la música? – preguntó retóricamente mientras le encendía un cigarrillo-. La gente ha tratado de averiguarlo desde el principio de los tiempos ¿Qué cosa es esa que puede deleitarnos con su armonía? El sonido, cuando se vuelve música, es lo único que atrapa de tal modo a las personas que, aunque solo sea por un instante de su preciosa vida, se olvidan de todas sus inhibiciones y ¡bailan! Èsa es la verdadera música. “si la música es el sustento del amor, ¡sigue tocando!, Shakespeare, Noche de Reyes. Creo recordar mi Shakespeare.
-Sin duda.
-”La verdadera música entraña emoción, y esa es la razón de que a los verdaderos santos les guste tanto la música: les facilita la tarea. Shiva es ritmo, el padre de la música, y la madre es su Shakti, los sonidos o notas. El hijo es Ganesha, la canción, ritmo + notas= canción. Ganesha tiene cabeza de elefante, por lo que nunca olvida; lo recuerda todo de la misma manera que una canción te recuerda tu verdadera personalidad. ¡y el músico? Es la abeja que transporta el polen de flor en flor, dando origen a la creación. Él es quien disfruta realmente del placer de esta creación. Los dioses, y especialmente los avataras, son las criaturas celestiales que crean la música de las esferas y disfrutan de ella.
Había leído que unos científicos habían descubierto que el sol resuena como una campana; debe ser uno de los componentes del aspecto físico de la “música de las esferas”, pensé.
-“La música más excelsa es la que componen los gandharvas: músicos celestiales que se encarnan en el mundo. Cuando un gandharva desciende al mundo, no puede recordar su estado anterior, pero anhela subconscientemente regresar a él. A los gandharvas les resulta tan difícil relacionarse con los humanos corrientes como a éstos con los animales, por lo que la mayoría de los gandharvas llevan vidas desdichadas e incomprendidas. Muchos de los grandes músicos occidentales, como Beethoven, Brahms y Mozart, fueron gandharvas. También Strauss fue un gandharva, pero afortunado; tuvo un hijo que siguió sus pasos; alguien que podía comprenderle.
-“Toda esa emoción sale a relucir en la música. Un gandharva será un prodigio; un músico desde el principio, y todo lo que produzca será bueno independientemente del tipo de música que aprenda durante su vida. Piensa en Beethoven, ¡que compuso algunas de sus obras más importantes después de quedarse sordo! ¡Qué concentración y talento innato debió tener!
Luego, siguió hablando.
-“Una música adecuada puede servir para portar luz a la propia conciencia. La música es una manifestación del sonido, y el sonido existe allí donde hay energía lo que significa calor, y por ende, luz. Cuando un siddha oye música es capaz de identificarse con ella y trasladarse con su cuerpo astral a dondequiera que esté la música. Cuando el que la oye es un saddhu, se queda tan arrobado por la emoción, que en un desbordamiento de gozo las cosas empiezan a hacerse realidad. Si la música puede afectar tan poderosamente a los que la escuchan, imagínate lo que debe suponer para los que la tocan. Un verdadero músico vive completamente dedicado a su música. Conoci a un tocador de sarangi (violin indio) que solía llevar consigo una caña de bambú adondequiera que fuese. Incluso cuando iba a comprar verduras, regateaba el precio y pagaba con una mano mientras con la otra no paraba de ejercitar los dedos en la caña de bambú como si se tratase del mástil del sarangi. Eso es auténtica dedicación a la música, la clase de dedicación que también es indispensable en sadhana.
No debes tomarte la música como un fin en sí misma, sino como una sadhana, un medio para alcanzar tu objetivo. Los mantras son una forma de utilizar el sonido en sadhana; la música es otra. Los Vedas son mantras a los que se ha puesto música; pero los Vedas son demasiado inaccesibles para la mayoría de nosotros, mientras que la música está al alcance de todos. Si tienes suerte, es decir, si te has esforzado en vidas anteriores y Dios es benévolo contigo, tu música puede bastar para atraerte a Dios.
-Y es indiferente que la música sea de estilo indio u occidental –intercalé-
-”Por supuesto. La música religiosa occidental es muy buena pero limitada, ya que sólo te permite descubrir el amor del siervo por su amo, o el del hijo por su padre. La música india puede hacerte descubrir a tu deidad en cualquier relación: como siervo a como padre; pero también como amante, esposo o amigo, como tu propio hijo o como tu madre.
La grandeza de la música occidental estriba en que permite que muchos músicos cooperen unos con otros en la creación de un poema tonal. El músico indio pinta todo su cuadro musical con un solo instrumento. Los indios son buenos solistas, pero aquí no prosperan no las grandes bandas ni las orquestas. Si bien, después de todo, la sadhana se ha de hacer en solitario.
En la música india, cada raga (escala melódica) tiene un cuadro específico que hay que imaginar cuando se toca o canta. Si lo haces correctamente, se manifestará la verdadera imagen del raga. Para el raga Megha (la Melodia de las Nubes), por ejemplo, tienes que imaginar un cielo encapotado con todo su ambiente. Si quieres que llueva, sólo tienes que tocar megha de una determinada manera y lloverá.
Si tocas correctamente el raga Darbari Kannada verás la corte de Akbar el Grande, emperador de la india. Podràs verle fumando un pequeño narguile y llevándose una flor a la nariz.
-¿No es cierto que uno de los significados de la palabra “raga” es “pasión”?
- “Y eso es lo que ha de ser la música, un asunto de pasión. Tansen dominaba tan perfectamente el raga Deepaka (la melodía de la Ignición o el Encendimiento) que cuando la cantaba al anochecer, todas las lámparas de palacio se encendían solas. Una vez que se pasó demasiado tiempo cantando Deepaka, se quedó transido de calor. Fueron seis meses de atroz sufrimiento; no había nada que aliviase el calor hasta que se cruzó en una aldea con un par de hermanas, que eran expertas en Megha. Cuando cantaron Megha apara él, el calor empezó a remitir. ¡Hasta la música puede ser peligrosa!
- Y eso está relacionado con las nadis Surya y Chandra.
- Naturalmente. La única finalidad de la música es contribuir a estimularte la conciencia para que incite a Kundalini a ascender. Cunado Tansen se excedió, su prana resultó afectado.
-Quizás tendría que haberse identificado con una deidad en lugar de con una llama –objeté.
-Quizás- replicó Vimalananda riendo. La gran ventaja de la música india es que te ayuda a identificarte con tu deidad.
Extraído de “Aghora, el culto a la Kundalini” de Robert E. Svoboda.
“Un camino debajo de las aguas: Comentarios y experiencias de Yesod-Apas, en el camino alquímico”
Por Orion (Arlequín) para necronomicosas.com
La fuerza creativa como base para toda la Magia
En la práctica de la tradición de misterios occidental, la mayor parte del trabajo ritual se basa en las correspondencias de la Kábala. El mandala o símbolo de esta tradición es el Árbol de la Vida. Cuando dichas esferas se colocan sobre el cuerpo humano, por ejemplo la esfera de Yesod, la esfera lunar queda situada sobre los genitales. Yesod es la esfera de la creación relacionada con el elemento agua, que es esencial para la vida. Sus otros nombres son la “fundación” o “la maquinaria del universo”. Todo ello indica que aquí yace la base de la creatividad, la propia esencia de la vida de la cual nacen los primeros principios. Abreviando, el acto del sexo es aquel que llama a la vida para que se manifieste, el poder creativo que se oculta tras cada elemento del cosmos y que creó el propio cosmos.
Una charla con mi iniciador ”Desde tiempos muy remotos, en ciertas regiones del planeta, ciertos humanos ya hablaban de la inmortalidad, de inmortalizar y purificar los cuerpos, llegando incluso a la disolución de los átomos, e incluso llevándose sus cuerpos, estos hombres y mujeres fueron conocidos en la posteridad como los Siddhas”
En el misticismo occidental moderno, se ha vuelto una corriente popular la llamada “Vía de la Mano Izquierda”, proponiendo que el ser humano puede volverse como un dios (apoteosis) y que por el contrario de la tradición mas común del hombre uniéndose con un todo divino, puede alcanzar una individuación, que es uno de los temas centrales que hablaba Carl Jung respecto al “sí mismo”, y en lo personal puedo decir que esto no es nuevo, inmortalizar el alma y no perder digamos la “identidad individual” esto ya lo hacían alquimistas de linajes de un alto grado espiritual que se pierden en la noche de los tiempos, algunos remontan estas escuelas iniciáticas desde continentes prediluvianos como la mítica “Lemuria” o “Hiperborea”. Con el paso del tiempo, estas enseñanzas sagradas se impregnaron en muchas escuelas iniciáticas en todo el globo, incluyendo el Tantrismo Hindú, las escuelas Tibetanas, el Taoísmo, el sufismo, y porque no decir el linaje de Salomón, y más tarde impregnándose en los templarios, los rosacruces, hasta las ordenes esotéricas más contemporáneas.
En las enseñanzas transmitidas por la persona que me inició en el Tantra Kriya Yoga de la senda Kaula, de lo cual el Mahasiddha Babaji Nagaraj (el padre serpiente) es el director del Kriya Yoga y los llamados Mahasiddhas dragones como Matsyendranath y Gorakshnath , fundadores del original Hatha Yoga y la senda Kaula son los representantes de esta senda. Él me comentaba que un Siddha es un estado altísmo, pero mas allá de un Siddha hay otros estados que superan cualquier comprensión humana, por ejemplo me comentaba que el puesto que tiene “Narayana” es como de un presidente, pero mientras esta en ese puesto, se encuentra potenciándose para irse a otros estados mas allá del mismo. Y en ese instante yo le pregunte: “¿Cuándo haya un Mahapralaya (término eónico o disolución cósmica) todos nos disolvemos ahí? ¿comenzaremos todo desde cero?” -”claro que sí, desde cero…”
En ese momento, yo le vuelvo a comentar y preguntar: “Pero se habla de personas que pueden sobrevivir inclusive en un Mahapralaya, personas que lograron salirse del gran círculo”. Él se queda callado unos segundos, me mira y me dice: “se dice que es así…” Para afirmar ese comentario, él se para y me dice: “Hace un tiempo adquirí este libro, está fotocopiado, lo había encontrado en una feria de cosas antiguas”, el título no tenía nada que ver con el contenido, y la portada era como “Eros y Thanathos” Él me comentaba que en aquel libro, el autor se explayaba en aquél tema de salirse del círculo…
Porque comento esto, porque en lo personal yo aspiro a ese estado de individuación y soy un partidario ferviente de que a ese estado se puede llegar con una consorte mágica, lo que el chileno Miguel Serrano expresaba en su obra literaria como el misterio del A-mor Mágico, lograr al alma darle un rostro. Y para llegar a ese sublime estado se requiere primero un descenso, una entrada a la cueva, un descenso a los inframundos de nuestro propio ser, lo que llaman en la Alquimia la fase Nigredo de la transmutación psíquica y espiritual, los yoguis de la india no es casual que se fueran a meditar por largo tiempo dentro de cuevas, a un nuevo nacimiento una auto creación dentro de la matriz oscura de la madre; y cuando alcanzaban el Soruba Samadhi (disolución de átomos) un gran destello brillaba y se formaba un acoiris en el exterior de la cueva.
El maestro Matsyendranath le responde a su discípulo esta sublime pregunta:
“-¿Quién creó el mundo? Nadie lo sabe. Ni el mismo Brahma en el alto cielo lo sabe. Algo desconocido sucedió. Y nació el mundo. ¿Quién alteró la quietud de la nada, la paz de Dios? Tal vez ella, la Esposa, lo femenino eterno, el Brahma femenino.
-Maestro, ¡quién creó el mundo? ¿Quién nos puso en este apuro?
-Digo que ni el mismo Brahma pareciera saberlo. Una fuerza equívoca ha intervenido. En un tiempo muy lejano, sin embargo, existieron unos seres que lo supieron. Ellos lograron situarse al margen del círculo, alterando el juego fatal de las leyes. Desintegraban este mundo y creaban otro, por medio de un secreto conocimiento que les permitió penetrar el principio equívoco. No aspiraban a la fusión última, en un éxtasis supremo, sino a la separación definitiva, a la última soledad. Estos seres fueron los Siddhas. Vivieron en dos Ciudades en los Himalayas: Agarthi y Shambhala. Para entrar en ellas hay que seguir un camino al revés, hacia el origen del tiempo.
-Maestro, y los Siddhas, ¿quiénes son?
-Brahma no sabe quién creó el mundo; perro su esposa pareciera conocerlo. También, los Siddhas. Ellos han logrado extraer el secreto que se guarda en el sexo de la Esposa, y que Brahma desconoce.
El Maestro continuó:
-El conocimiento nos ha sido transmitido por la Serpiente que sobrevivió al fondo de las aguas, cuando se destruyó un mundo de hombres-dioses, en cuyo mundo la mujer no estaba afuera, sino dentro, donde él y ella eran uno y nada hacía ella que él no supiera. Pero ella hizo algo que él no supo. Y las aguas desbordadas destruyeron el continente donde el rey era el supremo sacerdote y meditaba bajo el Árbol, rodeado de animales, dirigiendo el curso de los astros, que tampoco existían fuera de él. Mientras no reincorpores a la mujer y reabsorbas en ti a los animales, mientras no entremezcles tus raíces con las del Árbol, instruido por la Serpiente, no serán un sacerdote-rey.”
”El Maestro invitó al discípulo a visitar el templo. Pero ahora no se alejó de la sombra del árbol.
-El templo eres tú -le dijo-, es tu propio cuerpo. Un día, también yo recorrí el mundo, visitando sus santuarios, desde el monte Kailas, en los Himalayas, hasta el cabo Comorin, en el extremo sur. En todos ellos hay templos, y ofrendé sacrificios. Me bañé en los ríos sagrados y busqué la ciudad de los inmortales afuera de mi mismo, para venir a comprender, al fin, que lo externo es un reflejo imperfecto de lo que está en mí. El verdadero Kailas se halla adentro, también el lejano sur y la ciudad de Agarthi. El cielo mismo tiene la forma de tu cuerpo, los astros sólo reproducen centros de luz que hay en ti.
Por ello, todo viaje cósmico se realiza en verdad adentro. Los que buscan afuera son los que morirán. Alcanzarán los astros sólo en apariencia y los hallarán vacíos. La tierra es nada más que un punto de tu gran cuerpo cósmico, o es posible que tu seas un punto de la tierra. Eres un templo de una sola columna y varias puertas. Debes encontrar la entrada en tu propio laberinto y luego sellarla. Por allí, al centro, arriba, está el Kailas y la ciudad de Agarthi. Pero ahora parecieran encontrarse sumergidos, bajo el mar. Deberás primero descender al fondo para recuperar las llaves entre las ruinas de un viejo continente. Y, ¿sabes tú qué es este mundo sumergido? Es el antiguo cerebro de los hombres-dioses, que aún está en ti, pero que ha sido cubierto por una nueva corteza, por un nuevo país.
Con la desaparición de lo antiguo, de un viejo sol, los hombres-dioses se sumieron en los montes y en las aguas, en espera de la resurrección. Todo aquello que se cumplía con la ayuda de los hombres-dioses, escapa hoy a tu voluntad; la dirección del curso de los astros, los procesos automáticos de tu cuerpo son en verdad dirigidos por esos dioses sumergidos y caprichosos, que están siempre a la espera de que se apague el nuevo sol que hoy nos alumbra.
El camino que te enseño va debajo de las aguas, en busca de la tierra perdida de los dioses,de los guías simiente, de los dioses-instinto; va de un sol nuevo a otro antiguo, sumergido, para poner a flote un continente legendario, encontrando los caminos, los puentes que lo unan al presente, pudiendo heredar así de los viejos sacerdotes, de los guías, la dirección de los trabajos en el templo.”
En aguas furiosas
Se debe nadar bajo las olas rabiosa de tu mente condicionada, tú! capitán de tu propia mente, no te extravíes por ilusiones en tu viaje a encontrar la tierra perdida, la chispa de tu mente…”
Sé un peregrino de las regiones oscuras del universo inexplorado de tu propio ser, cruza el mar negro de Paroketh, camina por tu laberinto como lo hizo el sacerdote Abaris.
Como lo comenté en otro escrito, recordando aquél sueño sublime que me encontraba nadando en aguas furiosas, una voz me dice: “los yoguis deben aprender a nadar en estas aguas” y yo podía nadar perfectamente en ellas. Yo me conecto demasiado con el agua, muchos sueños iniciáticos que he tenido a lo largo de este camino han sido en el agua, como lo expresé en “Mahakala, Qliphoth y experiencias” cabalgando sobre un delfín por los parajes de Gargophias.
Si nos situamos en el glifo o mapa del árbol cabalístico (precisamente el de los Qliphoths) yo lo entiendo así y mejor dicho lo he vivido así: camino por el bosque del miedo donde las sombras susurran en tus oídos queriendo espantarte, vago y vago por caminos que no conducen a nada hasta al fin encontrar la entrada de la cueva sublime, estrecha ha sido la puerta, me enredo en telarañas y observo arañas de gran tamaño en el centro de ellas, me recuerdan a Aracne y el hilo de las Nornas quienes tejen nuestros destinos, una de las múltiples formas de Kali como la araña, pero aún así esta la posibilidad de cortar los hilos y yo tejer los hilos de mi destino…Tal como Matsyendranath se sumergió al mar y llegó a una cueva donde pudo escuchar uno de los secretos que el Señor Siva le transmitía a su consorte Parvati, al saber Siva que este se encontraba ahí no tuvo otro remedio que iniciarlo y paso por severos sadhanas dentro de un pez, cuando volvió a tierra firme ya era un Siddha quién fue conocido como “Matyendranath”: el Señor de los peces. ¿No es acaso una iniciación en el fondo de las aguas? o sumergirte hasta las profundidades de tu ser, desentierras tesoros que llevan demasiado tiempo ahí, bajo las arenas, esperando ser integrados a tu conciencia…
Retomando mi experiencia, atravieso esa cueva, llegando hasta la copa y el lago de sangre de Gamaliel, pasé pruebas duras de parte de las Dakinis o Sucubus en este caso, quienes te reafirman el dicho de: “la serpiente te puede destruir o divinizar”, si eres lo suficientemente fuerte como para conquistar tu propia libido. Aquí aún me encuentro en la cueva, ya he caminado mucho, y he retrocedido también inclusive a ver nuevamente la entrada, pero es un viaje que se debe terminar y he avanzado sin importar los estados de locura, las lágrimas por ser inconsecuente, he creído perder mi antorcha y la espada del conocimiento que me guía y corta todo obstáculo.
En el fondo de la cueva se encuentra una pequeña laguna, y es muy profunda, y esta conduce a un mar, un gran mar negro que llaman “Paroketh” el gran velo que separa el plano astral del mental, la zona de las emociones oscuras, las tormentas de sentimientos prohibidos y oscuros instintos, como dice el dicho popular: “luego de la tormenta sale el sol” y este sol es la luz radiante de Thagirion, para el peregrino que busca el gran regalo de la divinidad, cuando te has adentrado al laberinto que también es Paroketh, al igual que Teseo puedes perder el Hilo de Ariadne e irte por el camino incorrecto, un camino que ya no se habla que conduce a otra salida, a un nuevo amanecer, un sol de otra época, donde no hay bien ni mal, donde se trasciende cualquier dualidad, donde termina la conjunción de la bestia y el dios.
Al observar el arcano XII del Tarot Thoth de Crowley (El Colgado), que tiene correspondencia con una de las tres letras madres –Mem-, equivalente al elemento agua, su figura nos habla de esta iniciación a las aguas primigenias…
Susurros de un castillo en el bosque
Un sueño que comparto en esta ocasión desde la esfera lunar:
Jueves 12 mayo 2011
0:36 a.m
“Me encontraba en un bus del transporte público con personas en su interior, yo llevaba una bolsa negra con conchas marinas, éstas eran blancas y negras, le mostraba a algunas personas que yo las podía hacer sonar y llamar pájaros. La tocaba y ello se asomaban por la ventana de aquél bus y los veían lo curioso es que por el contrario yo no podía ver aquellos pajaritos. Llegó el momento de bajarme y ya era de noche, y me quedaban conchas por entregar a otras personas, así que le decía a alguien que terminara de repartirlas. Me bajaba diciéndole que le entregara una al conductor también, el bus se iba y me encontraba en una calle oscura y desolada, yo caminaba y en ese momento veía a mi familia y yo me despedía de ellos, yo andaba buscando algo… Comenzaba a subir por un cerro con escalinatas que no conducían a ningún lado, ningún destino en concreto, estaba lloviendo, y pudo percibir a lo lejos a un hombre, tan solo veía su silueta: éste se introducía en un bosque muy cercano yo comenzaba a seguirlo pero le perdía el rastro. En aquél momento escucho una voz que dice: “aquí yacen los cinco guardianes” no he podido entender del todo que quisieron decir con eso, desde ahí yo podía ver un castillo en otra colina, yo no podía llegar a él, y en mi mente (telepáticamente) podía escuchar la voz del mismo castillo que decía: “Esta es una orden esotérica de conocimientos oscuros”, yo iba tras el sujeto que se dirigía ahí. En un momento yo podía volar, y comenzaba a subir por otra colina, y daba pasos largos, saltaba y flotaba. De pronto veo salir un auto rojo, yo lo comienzo a seguir, o quizás quería esconderme, este auto iba por unas calles con curvas extrañas. Giraba varias veces, en un momento yo salto sobre el auto volando. Y el conductor me observa por el parabrisas, era una chica y siento que ella me ve y se da cuenta que la persigo, la pierdo de vista, yo sabía que en el lugar que me encontraba habían perros cuidadores, ya no volaba bien, comenzaba a tocar el suelo, algo frecuente en mis sueños, que pierdo el poder de volar, no podía ir mas alto, y de pronto aparecen tres perros negros, uno grande, mediano y pequeño, y ya no podía seguir, me quedaba flotando a punto de caer, y los perros me ladraban con furia, a punto de morderme, yo les arrojaba un collar que tenía en aquel tiempo con el talismán rúnico del Mago, para que lo siguieran pero nada… Estaba a punto de caer, y caía, y sentía aquella sensación que me harían pedazos, uno ya mordía mi mano y brazo pero no sentía absolutamente nada, en ese momento desperté…”
Este sueño esta registrado en mi cuaderno de sueños, lo curioso es que llegue en otra ocasión a las puertas de dicho castillo, y lo más sublime es que terminé conociendo tiempo después a la mujer que conducía aquel auto, y actualmente es mi novia. Al momento de despertar y sentarme en mi cama, yo dije: “era Venus Illegitima…”
Como este escrito se centra en el elemento agua, citaremos unas palabras del libro “Cuentos de hadas, alegorías de mundos internos” de Cooper, quien nos comenta los viejos cuentos desde una mirada alquímica que de por si, son cuentos iniciáticos:
“El vuelo simboliza los poderes sobrenaturales y la habilidad de abandonar el cuerpo, trascender sus limitaciones y convertirse en un espíritu, pero representa también la liberación del espíritu en el momento de la muerte, un poder que también se atribuye el médico-brujo cuando practica la muerte ritual y se viste con un manto de plumas para simbolizar su vuelo ascendente al otro mundo. Las aguas, por el contrario, llevan hacia abajo, al mundo submarino, lugar donde se encuentra el Paraíso, según la tradición maorí y celta. Fuentes, manantiales, pozos, pueden resultar entradas a un mundo mágico o al reino de las almas, son parte del gran poder femenino de las aguas: aguas, tanto de fertilidad como de muerte, que mantienen y destruyen. El vuelo se asocia con la luz y las aguas son su contrapartida líquida. Volar o sumergirse por debajo de las aguas es, en cualquier caso, pasar a reinos distintos y desconocidos. En los textos hindúes a los ríos se les llama madres, fuentes de fertilidad, y en el mito celta hay ríos-madre, habitados por los espíritus fluviales. Posteriormente, en los cuentos de hadas, estos espíritus se convierten en duendes o hadas de las aguas, pero siguen manteniendo su significado femenino de nacimiento-nutrición-muerte-y-renacimiento.
La sirena, que representa la unión del principio de la Gran Madre y el agua, tiene un linaje antiguo que se remonta al mito hindú de Nagá, que se casa con un mortal y funda una dinastía. Como poder acuático femenino, la sirena lleva al hombre hasta las profundidades de los sentimientos, de las emociones y del elemento irracional e intuitivo. El mar es el reino del inconsciente y de lo no diferenciado y alberga criaturas extrañas. La sirena del cuento de hadas suele tener un aspecto siniestro o triste, se dice que quiere tener un alma y siente una gran necesidad de tener hijos humanos.
El elemento patético de la sirena queda perfectamente definido en La Sirenita de Hans Handersen.
Todas las sirenas son hermosas, con largos cabellos dorados o verdes que peinan con peines de oro. El peine y el espejo son sus atributos comunes, junto con el cinturón y, algunas veces, un bolso. La posesión de cualquiera de estos objetos permite tener el control de la sirena. Las sirenas pueden ser buenas y amables o malévolas y traidoras, pero siempre tienen el don de la profecía.
También tienen relación con el agua, como es natural, los peces y las ranas, ambos de un simbolismo fálico que combina con el poder femenino de las aguas. Tragarse un pez entero o comer uno pescado de una forma especial facilita el embarazo y hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, en los cuentos de hadas es una rana la que vaticina que la reina o la heroína tendrá el ansiado hijo o, como en El Príncipe Encantado o El Rey Rana, uno de estos animales emerge de las aguas de un pozo y se convierte en un hermoso príncipe cuando lo besa la princesa o comparte su cama.
Un pez que se devuelve a las aguas después de pescado se convierte a menudo en alguien que prodiga todos los frutos de la abundancia, simbolizados por el principio femenino en su aspecto benéfico y nutricio, como en Los Niños de Oro, donde un pescador pobre coge un pez dorado que, como recompensa por devolverlo al mar, satisface todos sus deseos aunque, como corresponde a un verdadero cuento de hadas, le impone un silencio absoluto sobre el origen de sus riquezas. El pescador desafía el tabú y el espléndido palacio que su esposa y él han conseguido del pez desaparece y encuentran en su lugar la vieja cabaña. Ben Johnson utiliza este tabú en una de sus obras teatrales: “No digáis, os imploramos, quien os la ha otorgado ni de dónde”.
Esta prohibición de revelar el origen del poder es típica de la iniciación, para mantener en secreto el conocimiento esotérico bajo amenaza de muerte.
La rana que sale de un pozo es un tema que se repite. En las variantes de Cenicienta en Bohemia, una rana le saca las nueces que caen al pozo y llevan dentro vestidos de sol, luna y estrellas. La rana le guarda los vestidos en secreto para que los utilice en sus apariciones en la Corte.
En una versión de La Bella Durmiente es una rana la que dice a la Reina, mientras se está bañando, que va a tener una hija. En El Príncipe Encantadola Princesa encuentra a la Rana saliendo del elemento acuático, símbolo de lo caótico y la incertidumbre, pero trata de ignorar este aspecto oscuro, olvidándolo primero y negándolo después. El Rey, el aspecto solar masculino, le hace cumplir su promesa irreflexiva, obligándola a afrontar y aceptar el lado oscuro para convertirlo en la luz del apuesto Príncipe.”
Los reyes pescadores
Para terminar comentaremos de lo que se venía expresando desde el principio de este escrito, los Siddhas, se habla de guardianes primordiales que han recibido distintos nombres desde la antigüedad, y uno de ellos encarna al llamado “Hombre Verde”, si nos remontamos nuevamente a la baraja de Crowley podemos ver al arcano del “Loco” que es precisamente el Hombre Verde, y se le atribuye otra de las tres letras madres “Aleph” que equivale al elemento aire. No quiero dejar un copy-past de la descripción de la fórmula de este arcano citada en el Libro de Thot de Aleister Crowley, ya que de por si vale la pena leerlo todo (ver la fórmula del Tetragrámaton de dicho capítulo del Loco)
Se habla de griales humanos quienes pisaron esta tierra y fueron los reyes sacerdotes iluminados, quienes han representado en conjunto también las leyendas europeas del Santo Grial como los arquetipos reyes pescadores, fueron famosos por sus poderes sobrenaturales y por su penetrante sabiduría, sus mas conocidos emblemas fueron, dragones, serpientes y leones, todos símbolos de la fuerza vital de Kundalini que encarnan.
También incluían emblemas del Santo Grial: como la lanza, la copa, la espada y la bandeja o piedra, que se conocen de forma colectiva como las “consagraciones del castillo del Santo Grial”, que se sabe permiten desarrollar los poderes regios de la inteligencia, la intuición y la acumulación y diseminación del poder sobrenatural. Los reyes pescadores también han sido identificados, desde luego, con el símbolo de un pez, que los representaba como Maestros Kundalini nadando en el mar cósmico de la fuerza vital que rodea y penetra nuestro universo…
A la lanza o espada sagrada del rey pescador se le han atribuido milagrosos poderes curativos. En Parsifal de Wagner como en el relato del Grial llamado Queste del Saint Graal, el rey pescador era curado de la profunda herida en su pierna cuando se lo tocaba con la lanza que sostenían Parsifal y Gallahad. La lanza también esta relacionada con la espada y, por tanto implica el poder real de elección, pero va un paso mas allá que la espada y denota la alta capacidad de elección de un rey pescador, su sabiduría intuitiva. Lo cual incluye una comprensión de la voluntad divina y cómo manifestar el Cielo en la Tierra.
Durante la ceremonia, el rey pescador une simbólicamente ambos mundos dentro de su propio cuerpo al sostener el arma de forma vertical, convirtiéndola de esta manera en un conductor de la fuerza vital que circula por la Tierra y que baja del Cielo. De este modo el monarca se revela así mismo como la unión entre las polaridades del Cielo y la Tierra.
La lanza sagrada es asimismo similar al Cáliz del Grial en el hecho de que también simboliza el poder interior del Rey Pescador. Esta verdad fue revelada en el Parsifal de Wagner cuando la lanza del Rey pescador fue robada de su castillo del Grial por el malvado Klingsor, con la consiguiente pérdida de fuerza vital del monarca que precipita la esterilidad en el ámbito de su reinado. La asociación de la Lanza Sagrada con la fuerza vital implica también el asta del arma, que es un símbolo de la columna vertebral del Rey Pescador y del Poder de Kundalini que se eleva por ella para conferir a su dueño poderes sobrenaturales.
Podemos recordar a Murrugan, el guerrero arquetípico portador de la lanza y cabeza de la casa Castrilla (guerreros), que incluye a todos los reyes imperantes. La lanza sagrada de Murrugan es conocida como –Vel- se trata de un símbolo de la unión entre el Cielo y la Tierra y de la consiguiente producción de Jnana, el saber intuitivo que de ella resulta, cuyos nombres incluyen Jnana Pandita, el “señor de la sabiduría”, es sinónimo de Jnana, un componente de la fuerza vital Kundalini que él personifica. Si se sostiene en forma vertical, la Vel de Murrugan representa a la vez a la columna que une el Cielo y la Tierra así como la interna columna vertebral humana dentro de la cual el poder Kundalini se eleva hasta la cabeza para despertar el Chakra Ajna, el tercer ojo de la sabiduría, que es simbolizado por la hoja en forma de ojo de Vel.
Murrugan, como el hombre verde asociado con el pavo real, algo que podemos encontrar también en Melek Taus.
Los reyes pescadores abundan por el globo. Los diez reyes de la leyenda sumeria anteriores del diluvio, por ejemplo, eran representados nadando como peces en el Apzu, el “Mar de sabiduría” y se les conocía colectivamente como los AB-GAL, los “maestros del conocimiento” Inclusive podemos citar a Juan Bautista como Rey Pescador, personaje del cual se habla muy poco, quien se dice inclusive pudo haber sido un “Nath” de la tradición tántrica.
Y bueno, se preguntaran porque se termino expresando lo de estos reyes pescadores, el Santo Grial, tema que no muchos toman en serio, es prácticamente el camino secreto de la transmutación del ser, llegar a ser el propio caliz y beber de tu propio elixir, Como dije anteriormente, en el capítulo de la fórmula del Tetragrámaton del “Libro de Thot” de Aleister Crowley, donde se describe al Atu “el Loco”: “El Loco es el peregrino errante que desea derrocar a un viejo rey, para ganarse a la hija y convertirla en su princesa. La culminación del Loco es el Universo, y así todo vuelve a comenzar, como el Dragón mordiendo su propia cola…” Para entender estas palabras, enfatizaremos lo que expresó Miguel Serrano en “Elella, el libro del A-mor mágico”:
“Mientras no reincorpores a la mujer y reabsorbas en ti a los animales, mientras no entremezcles tus raíces con las del Árbol, instruido por la Serpiente, no serán un sacerdote-rey.”
Fuentes:
-”Elella, el libro del Amor Mágico” – Miguel Serrano
-”Los guardianes del Santo Grial” – Mark Amaru Pinkham
-”Cuentos de Hadas y alegorías de mundos internos” – Cooper J.C
-”Magia Sexual” – Dolores Ashcroft
Después de pensarlo mucho, he decidido que haré una pausa en estos relatos por un tiempo (por ningùn motivo significa que dejarè de traducir ni recopilar otra informaciòn). Tengo razones de peso para ello. La primera de ellas es que necesito el mayor silencio posible para crear nueva música, entender mi propia sensibilidad y potenciarla aún más, reuniéndome con la gente indicada, tanto en géneros doctos como populares.
La segunda es por la iniciación en Kaula Tantra. Las prácticas que llevaré a cabo estos meses requieren de mucha discreción y, como suele sucederme, los caminos que elijo van de la mano. Cuando comencé a relatar algunas de las experiencias relacionadas con la Gnosis Necronómica, no tenía que responder a nadie, pues se trata de un sistema que empieza con una auto-iniciación en esta corriente. Si alguna vez fui imprudente en mis palabras, al menos no dañé a nadie más que a mí. Ahora es distinto, pues tengo a todo un linaje detrás, y el correspondiente peso de la tradición. Esto es más secreto aún.
La tercera es que tengo mucho trabajo del blog pendiente, sobre todo de traducciones y transcripciones realmente interesantes.
La cuarta (y la más importante) se debe a una situación bastante compleja y a la conclusión a la que he llegado después de entender estos hechos:
ESTOS SISTEMAS NO SON PARA TODOS
Puede sonar muy obvio, pero debido a varios condicionamientos humanistas (o a impulsos Luciferianos, como se quiera ver), tales como la idea de que el acceso a la información debe de ser libre, al igual que todo lo que facilite la expansión de la conciencia y el verdadero potencial del género humano, junto con otros principios no muy aplicables en estas materias, me deslumbré con la idea de que si este conjunto de técnicas me ha servido para la construcción de mi propio Templo (exterior e interior) algo de esto podía servir de antecedente a otra persona, que “el que debiera entender, entendería”. Pero, no pensé en el otro lado de la moneda: ¿qué pasa con aquellos que desarrollan desequilibrios psíquicos por explorar de manera descuidada la Oscuridad de su mente? ¿O, si esto obedece a algo circunstancial, pero se dañan a sí mismos de manera tal que no toleran estar al filo de la navaja? Después de todo, la Magia es una Alquimia interior.
Una persona muy querida empezó a practicar Magia desde muy joven, estuvo bien guiado por algunos maestros que encontró en su camino. No sè què fue primero (como el problema del huevo y la gallina), si acaso sus desequilibrios se desataron luego de las primeras invocaciones qliphóticas o si era algo que traía de antes y sus grandes logros mágicos lo han salvado de una realidad mucho peor para sí mismo y su entorno. También puede ser que solamente “el Tigre se lo coma en vez de que él se transforme en el Tigre” y que sea uno de sus últimos desafíos antes de lograr una realización más profunda. No lo sabemos, y espero de todo corazón que sea la última de las opciones. Lo único de lo que tengo certeza es que mientras su integridad física y psicológica esté en peligro, debo estar allí para tenderle una mano cuando lo requiera, no por falsa compasión o lástima, sino por amor verdadero y lealtad.
De todas maneras, el blog sigue funcionando y se encontrarán con muchas cosas que ni siquiera esperarían, así como con otras que vienen prometiéndose hace tiempo.
Veamos adónde me lleva ahora esta eterna danza cósmica… =)
Posee la sabiduría secreta, y enciende Luz en las áreas Oscuras, forzando a lo que vive ahí para dar buenos testimonios de su existencia y su conocimiento. Da consejo excelente en todas las cosas. Su palabra es BARRMARATU y su sello es:
A partir de hechos como éstos, creo que en la vida existen pequeños momentos donde, si eres fiel a ti mismo, el Universo de abre y te colma de una dicha mayor a la que ya conocías. Dos de estos entuertos ocurrieron cuando yo estaba aún disfrutando de la energía proveniente de la esfera de Yig.
Motivada por los consejos de la maestra holandesa, me animé a dar una audición para una beca otorgada por los patrocinadores de cierta corporación vinculada al Teatro de mi ciudad. Es un reconocimiento otorgado a estudiantes de nivel medio y avanzado. Entonces, durante el verano, estuve estudiando obras que me gustaran de mis compositores preferidos, para hacerlo más agradable. A medida que se acercaba la fecha de esta audición, la ansiedad me consumía cada vez más, afectando mis hábitos de descanso y mi alimentación. El retorno a la facultad y a la ajetreada vida del estudiante también me pasó la cuenta. Afortunadamente, un nuevo mantra entregado por Daniel no sólo me ayudó a ampliar mi conciencia, también, como efecto secundario, me sacó de ese deplorable estado.
La comisión evaluadora estaba compuesta por dos grupos, los profesores de instrumento y pianistas correpetidores –mi maestra titular estaba entre ellos-; y las patrocinadoras (viejecitas aristocráticas amantes de la música clásica). Éramos muchos postulantes, y cuando fue mi turno, sentí una buena recepción, sobre todo de las octogenarias melómanas. Regresé a casa confiando en los buenos resultados. Grande fue mi sorpresa cuando, al lunes siguiente, mi maestra titular se encargó de comunicarme que no había ganado. La verdad es que me lo tomé bastante bien, hasta que me explicó la razón:
-“Es que bueno… ¿sabes? El criterio de los otros profesores es distinto al que yo aprendí en Leipzig. Buscaban a otro tipo de intérprete, sólo evaluaron bien a voces descomunales, de un repertorio especìfico, y mantuvieron las becas a quienes las habían ganado años anteriores. Ellos tenían otro perfil, yo discrepaba porque muchos alumnos escogidos tenían grandes fallas técnicas y tensiones corporales, pero la mayoría se impuso y mi opinión casi no fue escuchada. La experiencia es lo que importa, fue un buen trabajo y sin duda verás mayores logros en el tiempo, de tu parte hay un trabajo técnico consciente y dedicado, eso te permitirá desempeñar esta labor toda la vida, y no 5 ó 10 años como les pasa a músicos como ellos, si es que tienen suerte” –me dijo-.
De esto, se pueden dilucidar varios puntos. El primero y más grave de todos es la total ausencia de pedagogía en su selección: no evaluaron a cada alumno en virtud de sus propias posibilidades, sino que lo compararon con un estereotipo anacrónico y lo impusieron por sobre lo que cada uno, en su originalidad, tiene para entregar. Me explico: las voces (y la propia corporalidad) son como las huellas dactilares, ningún cuerpo es igual al otro, y por ende no todos servimos para los mismos estilos. Por ende, el criterio de la comisión y de las viejas fresas/cuicas/chetas/ pupis/pijes (elija la denominación según su país) es una gran falacia. Fue como si dijeran: “si no te ajustas a nuestro paradigma, entonces tu individualidad y tu cuerpo no sirven”. Eso corresponde a preceptos estéticos y estilísticos. Por último, existe algo llamado “buen gusto”. ¿Dónde queda la musicalidad, las sutilezas, la “dolcezza”, la expresividad única, el involucrar al oyente en tu discurso? ¿Se les habrá olvidado que estos estilos no consisten en sólo gritar como walkiria histérica? ¿Se les olvidó a los evaluadores que ellos tampoco encajan en ese estereotipo, y, sin embargo, hacen música excelente y se han ganado un nombre?
Pero el hecho más importante fue una desafortunada conversación con mi consorte. Existe una delgada línea entre la sed de conocimientos y la lujuria de resultados, y esa noche, algo salió mal. En vez de entender que tenemos ritmos y métodos distintos para caminar por el interminable Sendero, caímos en las trampas del lenguaje y de pronto, nada más parecía importar. Horas más tarde, Arlequín decidió soltar mi mano y seguir por su cuenta.
(… y todo dentro de la misma semana)
Entonces, pasó algo nuevo: en vez de sentirme despojada o vacía, invadida por la tristeza, mi estado de gracia era tan fuerte que trascendía estos obstáculos. Lo que lamentaba realmente era no poder compartir mi dicha como antes: este era mi verdadero anhelo, pero no me arrepentí de actuar mostrando fidelidad a mí misma. Entonces, me senté y esperé, mientras sentía que el amor que estaba en mí era más grande que todas las personas que me cerraban una puerta para expresarlo. Era como una niña a la que le prohíben jugar con sus amigos en el parque y se queda con todos sus juguetes en la mano, mirando por la ventana, mientras el resto de los niños espera con ansiedad para que pueda salir y seguir los antiguos ritos infantiles. Si hay algo que detesto en esta vida es que alguien impida que me exprese.
(Punto aparte, al día siguiente, en mi facultad, los músicos del área popular decidieron llevar a cabo una acción de arte y cortar la calle donde está ubicado nuestro centro de estudios. Sacaron muchos instrumentos, guitarras, cajones peruanos, güiros, acordeones y hasta un contrabajo para tocar una cumbia en medio del tránsito, quienes no tocaban un instrumento estaban bailando “El Galeón Español”, hasta algunos de los maestros más serios estaban entre medio de los autos. Era casi surrealista, o como una escena de realismo mágico. Recuerdo que los vi y entendí lo que me faltaba. Entre todo el jolgorio, empecé a llorar. Un musicólogo pachanguero me habló: “niña, no llores, que estamos bailando”, y lo ignoré, seguí llorando en medio del frenesí dionisiaco y tropical de mis compañeros…)
La invocación a Asarualim fue para abrir puertas para canalizar toda esta pasión por la vida, para encontrar una manera o un espacio de decir “esto es lo que tengo para dar”.
Días después, llamé a Daniel para contarle la nueva situación. Le conté que Arlequín ya no era mi trovador, pero que eso no impedía que siguiera recibiendo sus enseñanzas, que le había tomado cariño al Tantra y que por ningún motivo abandonaría las prácticas. Le dije “si es necesario enséñame Dakshinamarga, no voy a desistir”. Se rió a carcajadas y contestó: “por ahora no es importante. Lo que importa es que para recibir las próximas lecciones tienes que recibir la Iniciación, hay que prepararse para ello”.
Durante otras conversaciones, le narré unos sueños que había tenido. Uno de ellos es un cisne disolviéndose en el Vacío. Otras veces tuve sueños relacionados con el soruba samadhi (me llama la atención que el Kaivalya sea para órdenes como Dragon Rouge un fin en sí mismo, mientras en el Tantra es un estado intermedio hacia algo aún más trascendente, hasta la liberación). Su disposición hacia mí cambió un poco y empezó a hablarme del futuro, de iniciarme para iniciar.
Cuando me preparaba para esto, el Arlequín se acercó a conversar. Su corazón estaba lleno de dolor e incertidumbre, y el mío también. Recuerdo que le dije que no se abstrajera del goce, que no se alejara del amor que tenía para darle, que no se fuera del lugar que será suyo para siempre. Entonces comprendió, solucionamos nuestros asuntos y volvió a tomar mi mano (que nunca debió haber soltado). Meditamos juntos los días previos al día del ritual y nos acompañamos en todo momento. Habíamos ganado, ciertamente, algo nuevo.
Por juramento al que ahora es mi linaje, no puedo narrar en esencia lo que pasó ese día, pero puedo compartir unas palabras de mi iniciador que quedaron grabadas en mi memoria. Mientras pasaba las pruebas, él me dijo:
“El camino del Vira Tántrico es siempre difícil y largo. El Kula ve resultados dentro de un plazo muy corto, pero es mal comprendido por su entorno, y atraviesa solo las arduas pruebas. Es juzgado por el pashu, que no entiende su camino. Puede camuflarse dentro de otras comunidades y sistemas, pero en el fondo siempre ha sido y siempre será un Kula. Este es su camino al Superhombre”.
Y mientras me sometía a las pruebas y recitaba los mantras secretos, comprendí que esto jamás fue producto del azar, que ese espíritu catalogado por otros como “irreverente”, “temerario” o “políticamente incorrecto” es un impulso que me llevó hasta donde estoy ahora, que si otros han sido irrespetuosos y se han excedido en sus críticas, no es nada más que la ilusión que los ata a esta “realidad” y pretende entorpecer los pasos de quienes aspiran a salirse de ella. Cuando terminamos, me habló de las próximas enseñanzas. “Si realmente quieres ser una Diosa en esta tierra, tienes que ser fuerte y seguir sin importar lo que venga”.
Como todo ser humano, Daniel tiene sus mañas, peculiaridades y preferencias. Me gustaría que en el tiempo se volviera un gran amigo, porque lo estimo y me gustaría poder compartir más con él. Caminamos un rato y no hablamos de Tantra. Me acordé de mis compañeros cumbieros, de que Daniel toca sintetizadores y tuve un impulso completamente anti-docto:
- Oye, ¿te gusta Dead can Dance?
-¡Por supuesto! Esa banda me encanta, la sigo desde que era un adolescente –dijo-.
-¿Compongamos algo parecido? Puedo buscar otros músicos más góticos –le contesté-
-¿En serio? YA!!! Pero a mí me gusta más el noise.
- Ven a mi próximo concierto y vemos si encajan los estilos –propuse-.
Se entusiasmó con la idea y me habló de su antigua banda, donde tocaban en locales ante un público de dudosa inclinación política, y que le gustaría volver a los escenarios. Me habló de tantas ideas que tenía guardadas que después no tuve cómo pararlo, jajaja.
Ahora se han unido un violinista y un baterista a la idea, y espero que sea fecunda, al menos el hablar con ellos me ha devuelto una chispa que creì perdida. Ciertamente, no será del gusto de las viejas aristocráticas veristas, pero al menos obedece a la idea que busco: poder dar a conocer parte del bagaje de memoria emotiva que tengo de manera abierta a quien esté dispuesto a recibirlo y a disfrutarlo, sin preconceptos y sin dogma.
Alta es la montaña de la columna vertebral y, en su cima, se aposenta la Muchacha que otorga la Bienaventuranza, adoptando la forma de una cazadora. Se halla cubierta de plumas de pavo real y, alrededor de su cuello de gacela, hay una hermosa guirnalda de flores. “¡Oh, exaltado cazador! ¡Oh, cazador loco! Así se expresa la Muchacha de la cima de la montaña. Yo soy tu amante más querida. Mi nombre es Espontánea, Ola de Bienaventuranza”.
Numerosos son los árboles de la montaña. La Muchacha cazadora, adornada con pendientes de truenos y relámpagos, juega sola en el bosque. El lecho de los Tres Esenciales del Cuerpo, Habla y Mente queda listo. Con una expectante Bienaventuranza, el cazador aparta las mantas de la cama. Después, el cazador de forma de serpiente y la desinteresada diosa pasan su noche de amor sobre ella.
Trailer de “Behind the Veil – The Gnostic Mass revealed” sobre la Ecclesia Gnostica Catholica (E.G.C.). Realizado por New Aeon Films, del director Michael Chadwick.
El día que repetí la invocación a Yig, esta vez, cumpliendo todos los requisitos, entendí la gran importancia del trabajo de sendero que he llevado por casi tres años. Basavanna (poeta hindú) hablaba de “no exhibir los rasguños que ha dejado tu amante en tu cuerpo”, y creo que le haré caso, pero puedo contar que fue un paso para abrir un camino al Kristos (Lucifer) y a entender cuánto falta para la creación del hijo místico. De alguna manera, pude enlazar todo lo que ví en cada etapa anterior. También comprendí que todo este tiempo he cometido un gran error, yo pensaba (por mis condicionamientos, lecturas y mis concepciones erradas de la igualdad) que la experiencia de unión trascendental o éxtasis místico es accesible a todos, si proceden de cierta manera para activar esos circuitos del cerebro, sin importar el paradigma que elijan. Ahora lo dudo, tal vez sea un regalo para unos pocos, aunque eso no implica situar a nadie en un estadio superior. Sólo sucede… y el sentido de todo lo que has hecho hasta ahora cambia irremediablemente.
Durante estos tres años, todo tuvo una razón, y si alguna vez mi entendimiento fue escaso y no permitió abstraerme de la realidad que estaba creando para contemplarla en totalidad (“los árboles no te dejan ver el bosque”), ahora puedo comprender cada eslabón, cada pequeño paso, y estoy agradecida de ello. Lo único que lamento un poco es el asunto de Martín, porque la verdadera fuerza está en saber cómo construir el Templo (interior y exterior), en vez de rebajarse, actuando torpemente. Quiero pensar que este regalo tiene un propósito más sutil. Por otro lado, si no hubiese hecho una pausa en mis estudios el año pasado, definitivamente me hubiera empobrecido, me habría consumido la ambición y sé que habría tomado para mí todo aquello que alguna vez soñé con una codicia desmedida. La diferencia es que ahora entiendo que no hay una distancia entre mis antiguos objetos de deseo y yo, pues son parte de mí. Nunca los ganaré o perderé, puesto que han nacido conmigo. Si por algún motivo tuviera que dejar de ejecutar mi instrumento, buscaría otra ocupación musical relacionada a los conocimientos que tengo, y si no pudiera ejercer éstas últimas (como en un caso extremo de accidente o discapacidad física) compondría o me refugiaría en la música que siempre está en mi interior. La música no me abandonará.
Asimismo, cada huella que he dejado en el mundo ha sido indeleble, sobre todo aquellas que van de la mano con la Verdadera Voluntad. Recordé con nostalgia cada etapa y de cómo manifesté a los Dioses en mi vida, de toda la música que me ha acompañado en este período tan fecundo, de los aliados que se fueron y los que han llegado. No se trata de “buscar”, sino de “abrirse a”. No existe un solo motivo para llorar hechos del pasado, porque el presente es éxtasis, y el futuro es mío.
Hace varias semanas, volví a mi Facultad y fui reconocida por la directora por la beca que gané (ningún alumno ni docente la había obtenido antes). Recuerdo que ese día fue bastante peculiar. La Facultad cambió de sede, y el edificio nuevo está ubicado entre un motel y una botillería (¿?). Entre todos los menesteres propios de la mudanza, el caos de gente e instrumentos que iban y venían, los autos y los materiales de construcción, intenté buscar un pequeño espacio donde hubiese un poquito de silencio. Afortunadamente, encontré una sala desocupada que aún tenía un piano disponible. En la pared, había un cuadro de Mozart que estaba ladeado. Volví el cuadro a su posición correcta y me dispuse a tocar unas escalas. Mis dedos extrañaban ese viejo piano vertical, que tiene una resistencia al tacto más suave que los demás, y que por alguna extraña razón siempre tiene el La4 desafinado y un leve olor a polvo. Luego, saqué algunas partituras que traía conmigo. No pude dejar de advertir que se trataban de “La Flauta Mágica” y de “las Bodas de Fígaro” (ambas del compositor en la pared), cuyas heroínas –Pamina y Susanna- han sido una inspiración para formar mi “personalidad mágica”. Pamina es una Iniciada, y Susanna es una típica Colombina, que recurre a su ingenio y picardía para salir invicta de cualquier dificultad. Cuando me di cuenta de la sincronía operática, solté una gran carcajada. Mi risa no pasó inadvertida, e irrumpió en la sala mi maestra titular, que estaba en un espacio contiguo. Ella ha sido para mí un modelo a seguir, casi una hermana mayor musical. Me dio un abrazo cálido, y dijo “¡bienvenida nuevamente!”. Su alegría era profunda y auténtica, yo la correspondí y me prometí a mí misma, una vez más, retribuir en el futuro con igual o mejor trato a ella y a las personas que me corresponda formar cuando asuma ese rol.
Deambulé por la ciudad unas horas, contemplando estatuas y vidrieras. Esta ciudad, alguna vez hostil, ahora está abierta a todas las posibilidades. Esperé a mi consorte, íbamos a ir al Suddha Dharma Mandalam a recitar unos mantras. Después de que finalizó la ceremonia del plenilunio, fuimos con Arlequín a un restaurant muy importante en nuestra historia, caminamos por el Barrio Lastarria y fuimos a dar a la calle donde vivió Miguel Serrano, al lado del Cerro Santa Lucía (o Huelén, que en mapudungún significa “dolor”). Nos reímos y agradecimos mutuamente vivir en esta conciencia, este regalo universal… porque, finalmente, eso es lo que ha significado para mí la Gnosis Necronómica, un estado de gracia.
El ciclo no está cerrado, pues no es lo mismo “conocer” a “dominar”. Ahora mi sendero va de la mano con el Kaula Tantra, pero sé que estos rituales y otros relacionados a las mismas técnicas vendrán y se quedarán conmigo durante mucho tiempo.
Una vez que un caballero templario hubiera activado su kundalini, sobrellevaría un proceso de purificación similar al que experimentaban sus mentores juanistas y sufíes. Asi como Bafomet, es decir, el Maestro Constructor, y Al-Khadir, comenzó su proceso de “reconstrucción del Templo de Salomón”, los caballeros habrían experimentado la aceleración de su frecuencia vibratoria, precipitada por kundalini, seguida por la consiguiente avalancha de fuego serpentino por sobre la acumulación de toxinas que los habían mantenido incapacitados para conocer su naturaleza divina. Estas toxinas pueden acumularse mediante las toxinas físicas que el cuerpo asimila a través de la comida, el agua y el aire, así como por traumas emocionales no resueltos y por sistemas ilusorios de creencias. A medida que estas toxinas son confrontadas con el Espíritu Santo se las arrastra hacia la superficie y se las dispersa a través de la enfermedad física y las catarsis emocionales, y pueden ser directamente consumidas en el fuego de la kundalini alquímica.
En cuanto la kundalini ascendía por la columna vertebral hasta la coronilla de la cabeza del caballero, el templario se sentiría gradualmente colmado del Espíritu Santo a medida que se iba transformando en un Santo Grial humano. La antigua “serpiente del árbol”, primera maestra del saber gnóstico, entraría a continuación al Santo de los Santos, el cráneo del caballero, para activar el chakra ajna o tercer ojo de intuición, junto con las dos terceras partes restantes de su poder cerebral, con el fin de engendrar la infinita revelación gnóstica de “estar inmóvil y saber que soy un dios”.
Una vez que la serpiente kundalini hubiera completado su ascenso hasta la “copa del árbol”, el caballero templario estaría colmado con el poder de su Espíritu Santo y se habría convertido en un auténtico Santo Grial humano. Entonces, con su abundante poder serpentino, un caballero templario podía curarse y curara a otros, y también podría transmitir parte de su propio poder a un nuevo caballero a través del vehículo del tacto y/o del beso templario, iniciando de este modo el proceso de desarrollo alquímico de un hermano. Un templario lleno con el poder de Bafomet también podía usar su energía kundalini para lastimar y destruir a un enemigo, habilidad demostrada por Jacques de Molay, cuya maldición mortal contra le rey Felipe V de Francia y cintra el papa Clemente V llegó a cumplirse en el lapso de un año después de su propia muerte. Cuando los caballeros templarios regresaron a Europa trajeron consigo el saber relacionado con el despliegue de kundalini y lo incorporaron en las sociedades secretas que ayudaron a fundar a lo largo del continente. El saber de Hiram Abiff, el Maestro Constructor, se convirtió así en el foco de estudio dentro de las lógicas de la francmasonería, seguido por los experimentos con el yoga y la alquimia en el que se involucraron los rosacruces, los “filósofos ígneos” de Europa. Los rosacruces trazaron el misterio del despliegue de kundalini en su texto Las Bodas Alquímicas de Christian Rosenkreutz, que fuera escrito por el gran maestre Johann Valentin Andrea. También promulgaron algunos de los ritos sexuales tántricos de los caballeros templarios en ramas satélites de la secta, incluyendo al Fraternitas Rosae Crucis. Pascal Beverly Randolph, caballero del siglo XIX, conquistó fama mundial por su trabajo sobre el tantra sexual que esbozó en su obra magna Magia Sexualis.
De “Los Guardianes del Santo Grial”, Mark Amaru Pinkham, Ediciones Robinbook