La Serpiente del Paraíso – Miguel Serrano

Ya que aún no puedo subir completo el respaldo de “Trilogía de la búsqueda del mundo exterior”, les dejo la obra que, a mi juicio, es la mejor de las tres: “La Serpiente del Paraíso”, del año 1963, en donde se relatan las memorias de Serrano fue embajador de Chile en la India y buscó a los maestros de su linaje tántrico en los Himalayas.
Esta edición es de 1974, es parte de “Trilogía de la búsqueda del mundo exterior” (Santiago, Editorial Nascimento), que incluye también “Ni por mar, ni por tierra” y “Quién llama en los hielos”.
Les recomiendo encarecidamente este libro, esencial en la obra de Serrano y puede ser interesante para quien esté interesado en el Sendero de la Mano Izquierda, tanto occidental como oriental.

(Ya saben, esto es sólo un respaldo, compren el original, este blog no fomenta la piratería, y todo eso).

La Serpiente del Paraíso

Un camino debajo de las aguas

“Un camino debajo de las aguas: Comentarios y experiencias de Yesod-Apas, en el camino alquímico”
Por Orion (Arlequín) para necronomicosas.com

La fuerza creativa como base para toda la Magia
En la práctica de la tradición de misterios occidental, la mayor parte del trabajo ritual se basa en las correspondencias de la Kábala. El mandala o símbolo de esta tradición es el Árbol de la Vida. Cuando dichas esferas se colocan sobre el cuerpo humano, por ejemplo la esfera de Yesod, la esfera lunar queda situada sobre los genitales. Yesod es la esfera de la creación relacionada con el elemento agua, que es esencial para la vida. Sus otros nombres son la “fundación” o “la maquinaria del universo”. Todo ello indica que aquí yace la base de la creatividad, la propia esencia de la vida de la cual nacen los primeros principios. Abreviando, el acto del sexo es aquel que llama a la vida para que se manifieste, el poder creativo que se oculta tras cada elemento del cosmos y que creó el propio cosmos.

Una charla con mi iniciador
”Desde tiempos muy remotos, en ciertas regiones del planeta, ciertos humanos ya hablaban de la inmortalidad, de inmortalizar y purificar los cuerpos, llegando incluso a la disolución de los átomos, e incluso llevándose sus cuerpos, estos hombres y mujeres fueron conocidos en la posteridad como los Siddhas”

En el misticismo occidental moderno, se ha vuelto una corriente popular la llamada “Vía de la Mano Izquierda”, proponiendo que el ser humano puede volverse como un dios (apoteosis) y que por el contrario de la tradición mas común del hombre uniéndose con un todo divino, puede alcanzar una individuación, que es uno de los temas centrales que hablaba Carl Jung respecto al “sí mismo”, y en lo personal puedo decir que esto no es nuevo, inmortalizar el alma y no perder digamos la “identidad individual” esto ya lo hacían alquimistas de linajes de un alto grado espiritual que se pierden en la noche de los tiempos, algunos remontan estas escuelas iniciáticas desde continentes prediluvianos como la mítica “Lemuria” o “Hiperborea”. Con el paso del tiempo, estas enseñanzas sagradas se impregnaron en muchas escuelas iniciáticas en todo el globo, incluyendo el Tantrismo Hindú, las escuelas Tibetanas, el Taoísmo, el sufismo, y porque no decir el linaje de Salomón, y más tarde impregnándose en los templarios, los rosacruces, hasta las ordenes esotéricas más contemporáneas.

En las enseñanzas transmitidas por la persona que me inició en el Tantra Kriya Yoga de la senda Kaula, de lo cual el Mahasiddha Babaji Nagaraj (el padre serpiente) es el director del Kriya Yoga y los llamados Mahasiddhas dragones como Matsyendranath y Gorakshnath , fundadores del original Hatha Yoga y la senda Kaula son los representantes de esta senda. Él me comentaba que un Siddha es un estado altísmo, pero mas allá de un Siddha hay otros estados que superan cualquier comprensión humana, por ejemplo me comentaba que el puesto que tiene “Narayana” es como de un presidente, pero mientras esta en ese puesto, se encuentra potenciándose para irse a otros estados mas allá del mismo. Y en ese instante yo le pregunte: “¿Cuándo haya un Mahapralaya (término eónico o disolución cósmica) todos nos disolvemos ahí? ¿comenzaremos todo desde cero?” -”claro que sí, desde cero…”
En ese momento, yo le vuelvo a comentar y preguntar: “Pero se habla de personas que pueden sobrevivir inclusive en un Mahapralaya, personas que lograron salirse del gran círculo”. Él se queda callado unos segundos, me mira y me dice: “se dice que es así…” Para afirmar ese comentario, él se para y me dice: “Hace un tiempo adquirí este libro, está fotocopiado, lo había encontrado en una feria de cosas antiguas”, el título no tenía nada que ver con el contenido, y la portada era como “Eros y Thanathos” Él me comentaba que en aquel libro, el autor se explayaba en aquél tema de salirse del círculo…

Porque comento esto, porque en lo personal yo aspiro a ese estado de individuación y soy un partidario ferviente de que a ese estado se puede llegar con una consorte mágica, lo que el chileno Miguel Serrano expresaba en su obra literaria como el misterio del A-mor Mágico, lograr al alma darle un rostro. Y para llegar a ese sublime estado se requiere primero un descenso, una entrada a la cueva, un descenso a los inframundos de nuestro propio ser, lo que llaman en la Alquimia la fase Nigredo de la transmutación psíquica y espiritual, los yoguis de la india no es casual que se fueran a meditar por largo tiempo dentro de cuevas, a un nuevo nacimiento una auto creación dentro de la matriz oscura de la madre; y cuando alcanzaban el Soruba Samadhi (disolución de átomos) un gran destello brillaba y se formaba un acoiris en el exterior de la cueva.

El maestro Matsyendranath le responde a su discípulo esta sublime pregunta:
“-¿Quién creó el mundo? Nadie lo sabe. Ni el mismo Brahma en el alto cielo lo sabe. Algo desconocido sucedió. Y nació el mundo. ¿Quién alteró la quietud de la nada, la paz de Dios? Tal vez ella, la Esposa, lo femenino eterno, el Brahma femenino.
-Maestro, ¡quién creó el mundo? ¿Quién nos puso en este apuro?
-Digo que ni el mismo Brahma pareciera saberlo. Una fuerza equívoca ha intervenido. En un tiempo muy lejano, sin embargo, existieron unos seres que lo supieron. Ellos lograron situarse al margen del círculo, alterando el juego fatal de las leyes. Desintegraban este mundo y creaban otro, por medio de un secreto conocimiento que les permitió penetrar el principio equívoco. No aspiraban a la fusión última, en un éxtasis supremo, sino a la separación definitiva, a la última soledad. Estos seres fueron los Siddhas. Vivieron en dos Ciudades en los Himalayas: Agarthi y Shambhala. Para entrar en ellas hay que seguir un camino al revés, hacia el origen del tiempo.

-Maestro, y los Siddhas, ¿quiénes son?
-Brahma no sabe quién creó el mundo; perro su esposa pareciera conocerlo. También, los Siddhas. Ellos han logrado extraer el secreto que se guarda en el sexo de la Esposa, y que Brahma desconoce.

El Maestro continuó:
-El conocimiento nos ha sido transmitido por la Serpiente que sobrevivió al fondo de las aguas, cuando se destruyó un mundo de hombres-dioses, en cuyo mundo la mujer no estaba afuera, sino dentro, donde él y ella eran uno y nada hacía ella que él no supiera. Pero ella hizo algo que él no supo. Y las aguas desbordadas destruyeron el continente donde el rey era el supremo sacerdote y meditaba bajo el Árbol, rodeado de animales, dirigiendo el curso de los astros, que tampoco existían fuera de él. Mientras no reincorpores a la mujer y reabsorbas en ti a los animales, mientras no entremezcles tus raíces con las del Árbol, instruido por la Serpiente, no serán un sacerdote-rey.”

”El Maestro invitó al discípulo a visitar el templo. Pero ahora no se alejó de la sombra del árbol.
-El templo eres tú -le dijo-, es tu propio cuerpo. Un día, también yo recorrí el mundo, visitando sus santuarios, desde el monte Kailas, en los Himalayas, hasta el cabo Comorin, en el extremo sur. En todos ellos hay templos, y ofrendé sacrificios. Me bañé en los ríos sagrados y busqué la ciudad de los inmortales afuera de mi mismo, para venir a comprender, al fin, que lo externo es un reflejo imperfecto de lo que está en mí. El verdadero Kailas se halla adentro, también el lejano sur y la ciudad de Agarthi. El cielo mismo tiene la forma de tu cuerpo, los astros sólo reproducen centros de luz que hay en ti.

Por ello, todo viaje cósmico se realiza en verdad adentro. Los que buscan afuera son los que morirán. Alcanzarán los astros sólo en apariencia y los hallarán vacíos. La tierra es nada más que un punto de tu gran cuerpo cósmico, o es posible que tu seas un punto de la tierra. Eres un templo de una sola columna y varias puertas. Debes encontrar la entrada en tu propio laberinto y luego sellarla. Por allí, al centro, arriba, está el Kailas y la ciudad de Agarthi. Pero ahora parecieran encontrarse sumergidos, bajo el mar. Deberás primero descender al fondo para recuperar las llaves entre las ruinas de un viejo continente. Y, ¿sabes tú qué es este mundo sumergido? Es el antiguo cerebro de los hombres-dioses, que aún está en ti, pero que ha sido cubierto por una nueva corteza, por un nuevo país.

Con la desaparición de lo antiguo, de un viejo sol, los hombres-dioses se sumieron en los montes y en las aguas, en espera de la resurrección. Todo aquello que se cumplía con la ayuda de los hombres-dioses, escapa hoy a tu voluntad; la dirección del curso de los astros, los procesos automáticos de tu cuerpo son en verdad dirigidos por esos dioses sumergidos y caprichosos, que están siempre a la espera de que se apague el nuevo sol que hoy nos alumbra.

El camino que te enseño va debajo de las aguas, en busca de la tierra perdida de los dioses,de los guías simiente, de los dioses-instinto; va de un sol nuevo a otro antiguo, sumergido, para poner a flote un continente legendario, encontrando los caminos, los puentes que lo unan al presente, pudiendo heredar así de los viejos sacerdotes, de los guías, la dirección de los trabajos en el templo.”

En aguas furiosas

Se debe nadar bajo las olas rabiosa de tu mente condicionada, tú! capitán de tu propia mente, no te extravíes por ilusiones en tu viaje a encontrar la tierra perdida, la chispa de tu mente…

Sé un peregrino de las regiones oscuras del universo inexplorado de tu propio ser, cruza el mar negro de Paroketh, camina por tu laberinto como lo hizo el sacerdote Abaris.

Como lo comenté en otro escrito, recordando aquél sueño sublime que me encontraba nadando en aguas furiosas, una voz me dice: “los yoguis deben aprender a nadar en estas aguas” y yo podía nadar perfectamente en ellas. Yo me conecto demasiado con el agua, muchos sueños iniciáticos que he tenido a lo largo de este camino han sido en el agua, como lo expresé en “Mahakala, Qliphoth y experiencias” cabalgando sobre un delfín por los parajes de Gargophias.

Si nos situamos en el glifo o mapa del árbol cabalístico (precisamente el de los Qliphoths) yo lo entiendo así y mejor dicho lo he vivido así: camino por el bosque del miedo donde las sombras susurran en tus oídos queriendo espantarte, vago y vago por caminos que no conducen a nada hasta al fin encontrar la entrada de la cueva sublime, estrecha ha sido la puerta, me enredo en telarañas y observo arañas de gran tamaño en el centro de ellas, me recuerdan a Aracne y el hilo de las Nornas quienes tejen nuestros destinos, una de las múltiples formas de Kali como la araña, pero aún así esta la posibilidad de cortar los hilos y yo tejer los hilos de mi destino…Tal como Matsyendranath se sumergió al mar y llegó a una cueva donde pudo escuchar uno de los secretos que el Señor Siva le transmitía a su consorte Parvati, al saber Siva que este se encontraba ahí no tuvo otro remedio que iniciarlo y paso por severos sadhanas dentro de un pez, cuando volvió a tierra firme ya era un Siddha quién fue conocido como “Matyendranath”: el Señor de los peces. ¿No es acaso una iniciación en el fondo de las aguas? o sumergirte hasta las profundidades de tu ser, desentierras tesoros que llevan demasiado tiempo ahí, bajo las arenas, esperando ser integrados a tu conciencia…

Retomando mi experiencia, atravieso esa cueva, llegando hasta la copa y el lago de sangre de Gamaliel, pasé pruebas duras de parte de las Dakinis o Sucubus en este caso, quienes te reafirman el dicho de: “la serpiente te puede destruir o divinizar”, si eres lo suficientemente fuerte como para conquistar tu propia libido. Aquí aún me encuentro en la cueva, ya he caminado mucho, y he retrocedido también inclusive a ver nuevamente la entrada, pero es un viaje que se debe terminar y he avanzado sin importar los estados de locura, las lágrimas por ser inconsecuente, he creído perder mi antorcha y la espada del conocimiento que me guía y corta todo obstáculo.

En el fondo de la cueva se encuentra una pequeña laguna, y es muy profunda, y esta conduce a un mar, un gran mar negro que llaman “Paroketh” el gran velo que separa el plano astral del mental, la zona de las emociones oscuras, las tormentas de sentimientos prohibidos y oscuros instintos, como dice el dicho popular: “luego de la tormenta sale el sol” y este sol es la luz radiante de Thagirion, para el peregrino que busca el gran regalo de la divinidad, cuando te has adentrado al laberinto que también es Paroketh, al igual que Teseo puedes perder el Hilo de Ariadne e irte por el camino incorrecto, un camino que ya no se habla que conduce a otra salida, a un nuevo amanecer, un sol de otra época, donde no hay bien ni mal, donde se trasciende cualquier dualidad, donde termina la conjunción de la bestia y el dios.

Al observar el arcano XII del Tarot Thoth de Crowley (El Colgado), que tiene correspondencia con una de las tres letras madres –Mem-, equivalente al elemento agua, su figura nos habla de esta iniciación a las aguas primigenias…

Susurros de un castillo en el bosque
Un sueño que comparto en esta ocasión desde la esfera lunar:
Jueves 12 mayo 2011
0:36 a.m

“Me encontraba en un bus del transporte público con personas en su interior, yo llevaba una bolsa negra con conchas marinas, éstas eran blancas y negras, le mostraba a algunas personas que yo las podía hacer sonar y llamar pájaros. La tocaba y ello se asomaban por la ventana de aquél bus y los veían lo curioso es que por el contrario yo no podía ver aquellos pajaritos. Llegó el momento de bajarme y ya era de noche, y me quedaban conchas por entregar a otras personas, así que le decía a alguien que terminara de repartirlas. Me bajaba diciéndole que le entregara una al conductor también, el bus se iba y me encontraba en una calle oscura y desolada, yo caminaba y en ese momento veía a mi familia y yo me despedía de ellos, yo andaba buscando algo… Comenzaba a subir por un cerro con escalinatas que no conducían a ningún lado, ningún destino en concreto, estaba lloviendo, y pudo percibir a lo lejos a un hombre, tan solo veía su silueta: éste se introducía en un bosque muy cercano yo comenzaba a seguirlo pero le perdía el rastro. En aquél momento escucho una voz que dice: “aquí yacen los cinco guardianes” no he podido entender del todo que quisieron decir con eso, desde ahí yo podía ver un castillo en otra colina, yo no podía llegar a él, y en mi mente (telepáticamente) podía escuchar la voz del mismo castillo que decía: “Esta es una orden esotérica de conocimientos oscuros”, yo iba tras el sujeto que se dirigía ahí. En un momento yo podía volar, y comenzaba a subir por otra colina, y daba pasos largos, saltaba y flotaba. De pronto veo salir un auto rojo, yo lo comienzo a seguir, o quizás quería esconderme, este auto iba por unas calles con curvas extrañas. Giraba varias veces, en un momento yo salto sobre el auto volando. Y el conductor me observa por el parabrisas, era una chica y siento que ella me ve y se da cuenta que la persigo, la pierdo de vista, yo sabía que en el lugar que me encontraba habían perros cuidadores, ya no volaba bien, comenzaba a tocar el suelo, algo frecuente en mis sueños, que pierdo el poder de volar, no podía ir mas alto, y de pronto aparecen tres perros negros, uno grande, mediano y pequeño, y ya no podía seguir, me quedaba flotando a punto de caer, y los perros me ladraban con furia, a punto de morderme, yo les arrojaba un collar que tenía en aquel tiempo con el talismán rúnico del Mago, para que lo siguieran pero nada… Estaba a punto de caer, y caía, y sentía aquella sensación que me harían pedazos, uno ya mordía mi mano y brazo pero no sentía absolutamente nada, en ese momento desperté…”

Este sueño esta registrado en mi cuaderno de sueños, lo curioso es que llegue en otra ocasión a las puertas de dicho castillo, y lo más sublime es que terminé conociendo tiempo después a la mujer que conducía aquel auto, y actualmente es mi novia. Al momento de despertar y sentarme en mi cama, yo dije: “era Venus Illegitima…”

Como este escrito se centra en el elemento agua, citaremos unas palabras del libro “Cuentos de hadas, alegorías de mundos internos” de Cooper, quien nos comenta los viejos cuentos desde una mirada alquímica que de por si, son cuentos iniciáticos:

“El vuelo simboliza los poderes sobrenaturales y la habilidad de abandonar el cuerpo, trascender sus limitaciones y convertirse en un espíritu, pero representa también la liberación del espíritu en el momento de la muerte, un poder que también se atribuye el médico-brujo cuando practica la muerte ritual y se viste con un manto de plumas para simbolizar su vuelo ascendente al otro mundo. Las aguas, por el contrario, llevan hacia abajo, al mundo submarino, lugar donde se encuentra el Paraíso, según la tradición maorí y celta. Fuentes, manantiales, pozos, pueden resultar entradas a un mundo mágico o al reino de las almas, son parte del gran poder femenino de las aguas: aguas, tanto de fertilidad como de muerte, que mantienen y destruyen. El vuelo se asocia con la luz y las aguas son su contrapartida líquida. Volar o sumergirse por debajo de las aguas es, en cualquier caso, pasar a reinos distintos y desconocidos. En los textos hindúes a los ríos se les llama madres, fuentes de fertilidad, y en el mito celta hay ríos-madre, habitados por los espíritus fluviales. Posteriormente, en los cuentos de hadas, estos espíritus se convierten en duendes o hadas de las aguas, pero siguen manteniendo su significado femenino de nacimiento-nutrición-muerte-y-renacimiento.

La sirena, que representa la unión del principio de la Gran Madre y el agua, tiene un linaje antiguo que se remonta al mito hindú de Nagá, que se casa con un mortal y funda una dinastía. Como poder acuático femenino, la sirena lleva al hombre hasta las profundidades de los sentimientos, de las emociones y del elemento irracional e intuitivo. El mar es el reino del inconsciente y de lo no diferenciado y alberga criaturas extrañas. La sirena del cuento de hadas suele tener un aspecto siniestro o triste, se dice que quiere tener un alma y siente una gran necesidad de tener hijos humanos.

El elemento patético de la sirena queda perfectamente definido en La Sirenita de Hans Handersen.

Todas las sirenas son hermosas, con largos cabellos dorados o verdes que peinan con peines de oro. El peine y el espejo son sus atributos comunes, junto con el cinturón y, algunas veces, un bolso. La posesión de cualquiera de estos objetos permite tener el control de la sirena. Las sirenas pueden ser buenas y amables o malévolas y traidoras, pero siempre tienen el don de la profecía.

También tienen relación con el agua, como es natural, los peces y las ranas, ambos de un simbolismo fálico que combina con el poder femenino de las aguas. Tragarse un pez entero o comer uno pescado de una forma especial facilita el embarazo y hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, en los cuentos de hadas es una rana la que vaticina que la reina o la heroína tendrá el ansiado hijo o, como en El Príncipe Encantado o El Rey Rana, uno de estos animales emerge de las aguas de un pozo y se convierte en un hermoso príncipe cuando lo besa la princesa o comparte su cama.

Un pez que se devuelve a las aguas después de pescado se convierte a menudo en alguien que prodiga todos los frutos de la abundancia, simbolizados por el principio femenino en su aspecto benéfico y nutricio, como en Los Niños de Oro, donde un pescador pobre coge un pez dorado que, como recompensa por devolverlo al mar, satisface todos sus deseos aunque, como corresponde a un verdadero cuento de hadas, le impone un silencio absoluto sobre el origen de sus riquezas. El pescador desafía el tabú y el espléndido palacio que su esposa y él han conseguido del pez desaparece y encuentran en su lugar la vieja cabaña. Ben Johnson utiliza este tabú en una de sus obras teatrales: “No digáis, os imploramos, quien os la ha otorgado ni de dónde”.

Esta prohibición de revelar el origen del poder es típica de la iniciación, para mantener en secreto el conocimiento esotérico bajo amenaza de muerte.

La rana que sale de un pozo es un tema que se repite. En las variantes de Cenicienta en Bohemia, una rana le saca las nueces que caen al pozo y llevan dentro vestidos de sol, luna y estrellas. La rana le guarda los vestidos en secreto para que los utilice en sus apariciones en la Corte.

En una versión de La Bella Durmiente es una rana la que dice a la Reina, mientras se está bañando, que va a tener una hija. En El Príncipe Encantadola Princesa encuentra a la Rana saliendo del elemento acuático, símbolo de lo caótico y la incertidumbre, pero trata de ignorar este aspecto oscuro, olvidándolo primero y negándolo después. El Rey, el aspecto solar masculino, le hace cumplir su promesa irreflexiva, obligándola a afrontar y aceptar el lado oscuro para convertirlo en la luz del apuesto Príncipe.”

Los reyes pescadores

Para terminar comentaremos de lo que se venía expresando desde el principio de este escrito, los Siddhas, se habla de guardianes primordiales que han recibido distintos nombres desde la antigüedad, y uno de ellos encarna al llamado “Hombre Verde”, si nos remontamos nuevamente a la baraja de Crowley podemos ver al arcano del “Loco” que es precisamente el Hombre Verde, y se le atribuye otra de las tres letras madres “Aleph” que equivale al elemento aire. No quiero dejar un copy-past de la descripción de la fórmula de este arcano citada en el Libro de Thot de Aleister Crowley, ya que de por si vale la pena leerlo todo (ver la fórmula del Tetragrámaton de dicho capítulo del Loco)

Se habla de griales humanos quienes pisaron esta tierra y fueron los reyes sacerdotes iluminados, quienes han representado en conjunto también las leyendas europeas del Santo Grial como los arquetipos reyes pescadores, fueron famosos por sus poderes sobrenaturales y por su penetrante sabiduría, sus mas conocidos emblemas fueron, dragones, serpientes y leones, todos símbolos de la fuerza vital de Kundalini que encarnan.

También incluían emblemas del Santo Grial: como la lanza, la copa, la espada y la bandeja o piedra, que se conocen de forma colectiva como las “consagraciones del castillo del Santo Grial”, que se sabe permiten desarrollar los poderes regios de la inteligencia, la intuición y la acumulación y diseminación del poder sobrenatural. Los reyes pescadores también han sido identificados, desde luego, con el símbolo de un pez, que los representaba como Maestros Kundalini nadando en el mar cósmico de la fuerza vital que rodea y penetra nuestro universo…

A la lanza o espada sagrada del rey pescador se le han atribuido milagrosos poderes curativos. En Parsifal de Wagner como en el relato del Grial llamado Queste del Saint Graal, el rey pescador era curado de la profunda herida en su pierna cuando se lo tocaba con la lanza que sostenían Parsifal y Gallahad. La lanza también esta relacionada con la espada y, por tanto implica el poder real de elección, pero va un paso mas allá que la espada y denota la alta capacidad de elección de un rey pescador, su sabiduría intuitiva. Lo cual incluye una comprensión de la voluntad divina y cómo manifestar el Cielo en la Tierra.

Durante la ceremonia, el rey pescador une simbólicamente ambos mundos dentro de su propio cuerpo al sostener el arma de forma vertical, convirtiéndola de esta manera en un conductor de la fuerza vital que circula por la Tierra y que baja del Cielo. De este modo el monarca se revela así mismo como la unión entre las polaridades del Cielo y la Tierra.

La lanza sagrada es asimismo similar al Cáliz del Grial en el hecho de que también simboliza el poder interior del Rey Pescador. Esta verdad fue revelada en el Parsifal de Wagner cuando la lanza del Rey pescador fue robada de su castillo del Grial por el malvado Klingsor, con la consiguiente pérdida de fuerza vital del monarca que precipita la esterilidad en el ámbito de su reinado. La asociación de la Lanza Sagrada con la fuerza vital implica también el asta del arma, que es un símbolo de la columna vertebral del Rey Pescador y del Poder de Kundalini que se eleva por ella para conferir a su dueño poderes sobrenaturales.

Podemos recordar a Murrugan, el guerrero arquetípico portador de la lanza y cabeza de la casa Castrilla (guerreros), que incluye a todos los reyes imperantes. La lanza sagrada de Murrugan es conocida como –Vel- se trata de un símbolo de la unión entre el Cielo y la Tierra y de la consiguiente producción de Jnana, el saber intuitivo que de ella resulta, cuyos nombres incluyen Jnana Pandita, el “señor de la sabiduría”, es sinónimo de Jnana, un componente de la fuerza vital Kundalini que él personifica. Si se sostiene en forma vertical, la Vel de Murrugan representa a la vez a la columna que une el Cielo y la Tierra así como la interna columna vertebral humana dentro de la cual el poder Kundalini se eleva hasta la cabeza para despertar el Chakra Ajna, el tercer ojo de la sabiduría, que es simbolizado por la hoja en forma de ojo de Vel.

Murrugan, como el hombre verde asociado con el pavo real, algo que podemos encontrar también en Melek Taus.

Los reyes pescadores abundan por el globo. Los diez reyes de la leyenda sumeria anteriores del diluvio, por ejemplo, eran representados nadando como peces en el Apzu, el “Mar de sabiduría” y se les conocía colectivamente como los AB-GAL, los “maestros del conocimiento” Inclusive podemos citar a Juan Bautista como Rey Pescador, personaje del cual se habla muy poco, quien se dice inclusive pudo haber sido un “Nath” de la tradición tántrica.

Y bueno, se preguntaran porque se termino expresando lo de estos reyes pescadores, el Santo Grial, tema que no muchos toman en serio, es prácticamente el camino secreto de la transmutación del ser, llegar a ser el propio caliz y beber de tu propio elixir, Como dije anteriormente, en el capítulo de la fórmula del Tetragrámaton del “Libro de Thot” de Aleister Crowley, donde se describe al Atu “el Loco”: “El Loco es el peregrino errante que desea derrocar a un viejo rey, para ganarse a la hija y convertirla en su princesa. La culminación del Loco es el Universo, y así todo vuelve a comenzar, como el Dragón mordiendo su propia cola…” Para entender estas palabras, enfatizaremos lo que expresó Miguel Serrano en “Elella, el libro del A-mor mágico”:

“Mientras no reincorpores a la mujer y reabsorbas en ti a los animales, mientras no entremezcles tus raíces con las del Árbol, instruido por la Serpiente, no serán un sacerdote-rey.”

Fuentes:
-”Elella, el libro del Amor Mágico” – Miguel Serrano
-”Los guardianes del Santo Grial” – Mark Amaru Pinkham
-”Cuentos de Hadas y alegorías de mundos internos” – Cooper J.C
-”Magia Sexual” – Dolores Ashcroft

Yoni Tantra

Yoni Tantra.pdf

Este libro fue traducido para el blog y corregido por el Arlequín. La versión inglesa (traducida aquí) del Yoni Tantra es una versión revisada de la edición publicada en 1980, y fue publicada por Worldwide Tantra Series. Es un diálogo entre Shiva y Parvati, donde hablan sobre el Yoni tattva, elixir que permite al adepto tántrico realizar diversos tipos de operaciones alquímicas. En la introducción, podemos encontrar:

“Crowley, en sus Confesiones (Cabo, 1968) alude a este asunto, diciendo: ”La OTO está en posesión de un secreto supremo”.
De los diarios de Crowley, es evidente que el secreto al que se refiere es el consumo del yoni tattva. Los fundadores alemanes de la Ordo Templi Orientis afirmaron tener gurús hindúes o tántricos, pero es imposible probar este nexo.
Sin embargo, no es imposible que las obras de Sir John Woodroffe (Arthur Avalon) fueran la principal inspiración del “secreto supremo” de Crowley. Sin duda, es extraordinario que Crowley nunca mencionara los libros de John Woodroffe, si bien es cierto que debe haber tenido conocimiento de ellos.”

Documental “Aghori (Sadhus – Hombres santos de la India)”

Junto con Orion hemos subtitulado este documental, el primero de varios que están dentro de los proyectos contemplados para necronomicosas.com. Es excelente y puede ser de gran interés para aquellos interesados en el Tantra y el LHP.

Es un documental sobre los Aghori, basado en la vida de un joven discípulo llamado Ramnath. Muestran su vida en los crematorios y su camino iniciático, el proceso de desapegarse de su familia y algunos rituales que practica con su gurú. Es interesante porque es uno de los pocos documentales en Youtube que no enfatiza de manera morbosa el necro canibalismo de los Aghori, y trata de transmitir una visión imparcial, sin un paradigma occidentalizado.
Hemos traducido este documental con el objetivo de mantener lo más posible el sentido de la tradición tántrica y teniendo mucho cuidado con la traducción inglesa en algunos conceptos como “salvación” o “liberación”. Asimismo, no nos aventuramos a trascribir el mantra de la parte 3, por desconocimiento y por respeto a esta tradición.
Les recomendamos el libro “Aghora, el culto a la Kundalini” de R.Svoboda, para mayor información de calidad sobre el tema.

Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6